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Potenciación Ecuaciones Exponenciales ¿CÓMO CONTAR LOS GRANOS DE ARENA QUE CABEN EN EL UNIVERSO? Arquímedes (287 - 212 a.C.) nació y murió en Siracusa, actual Italia. Fue sin duda el mayor matemático de la antigüedad. En una obra titulada Psammites (El Cálculo de los Granos de Arena, más conocida en español como El Arenario) se jactaba que podía enumerar los granos de arena necesarios para llenar el universo, utilizando para ello números gigantescos expresados mediante exponentes. Arquímedes comienza, basándose en los trabajos del astrónomo Aristarco (310 - 230 a.C.), con ciertas estimaciones relativas a los tamaños de la Tierra, la Luna y el Sol, y a las distancias de la Luna, el Sol y las estrellas fijas; demostrando que el diámetro del universo usual hasta la distancia del Sol es menor que 1010 estadios (un estadio es igual a 147,8 metros). A continuación supuso que 10 000 granos de arena ya superaban a una semilla de adormidera, que el diámetro de una de ellas era menor o igual que 1/40 del ancho de un dedo, y a su vez un estadio es menor que 10 000 dedos. Con estas desigualdades, Arquímedes llegó a la conclusión que se necesitaban 1051 granos de arena para llenar la esfera del universo, generalmente aceptada aquel tiempo.

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SABIAS QUE Desde que la escritura se utilizó como medio de comunicación, surgió la necesidad de comunicarse manteniendo una cierta privacidad.

Los códigos criptográficos fueron muy usados en la antigüedad para comunicarse durante las guerras, y los reinos requirieron de los matemáticos más notables para ayudarles.

Francois Viète (1540 - 1603), matemático francés, fue un eximio descifrador de códigos. Se cuenta que en la guerra entre Francia y España descifró un código secreto español que contenía centenares de símbolos, pero su contribución más importante a las matemáticas fue en ser el primero en sintetizar todos los símbolos conocidos en su tiempo. Entre 1584 y 1589, se dedicó enteramente a las matemáticas, estudiando las obras de Cardano, Tartaglia, Bombelli, Stevin y Diofanto. De esta manera escribió en 1591 su obra Isagoge in Artem Analyticam, que se considera el primer libro.